¿A qué hay que darle importancia en la búsqueda de empleo? Parte 2

Esta publicación es la segundo de la colección de artículos sobre los aspectos importantes para la búsqueda de empleo. Para leer el primero entra aquí.

Elemento al que hay que darle importancia en general 2: La experiencia

Hace 20 años el gran problema de las personas que iniciaban su vida laboral no era el curriculum, sino la experiencia. Parecía que las empresas fiaban más sus puestos a los candidatos más versados en la profesión.

El auge de los contratos temporales en detrimento de los indefinidos dio lugar a un cambio en la concepción laboral: la mayoría de las personas ya no entraban en un puesto que conservaban toda su vida, ahora trabajaban hasta que se les terminara el contrato o cesara su servicio de tal modo que se saltaba de trabajo en trabajo durante años adquiriendo experiencia en varios campos diferentes.

Al igual que ocurría con el curriculum, la experiencia pasó de ser un elemento extraordinario, y por ello cotizado, a ser un factor de denominador común en las personas que buscan empleo. En este sentido, el segundo elemento general importante para la consecución de un empleo es la experiencia que se tiene en el mismo. Si no se posee, se pueden realizar prácticas o cursos prácticos para adquirir tal experiencia.

Pero en el caso de que este elemento ya se posea, surge pues la pregunta: “Muy bien, yo ya tengo la formación, me he dado a conocer en muchos lugares y tengo la experiencia, pero no encuentro empleo. ¿Ahora qué?” Ahora hay que prestar atención al tercer elemento.

Elemento al que hay que darle importancia en general 3: Nuevas tecnologías

Evidentemente, la inserción de las nuevas tecnologías en la sociedad ha afectado, como no podía ser de otro modo, al mundo laboral con toda la ética y estética que ello supone y, además, en un doble plano: desenvolverse con las nuevas tecnologías resulta un requisito casi básico en el desempeño laboral y las nuevas tecnologías, a su vez, resultan ser uno de los principales medios para la búsqueda de empleo. De este modo, las nuevas tecnologías se convierten, con el paso de los años, en instrumento activo y pasivo del empleo: empleadoras y empleadas. No cabe, por tanto, sino adaptarse a este nuevo escenario.

No es preciso ser doctor en informática para poseer un conocimiento laboralmente aceptable en nuevas tecnologías, a no ser que el puesto al que se aspire sea específico en este campo. El manejo de suites de ofimática y de Internet son los elementos básicos a cubrir. En este sentido, Internet posee una especial relevancia en la búsqueda de empleo. A través de ella se pueden acceder a las diferentes ofertas diarias de empleo y además darse a conocer a través de redes sociales laborales. Asimismo, el uso de APP destinadas a la búsqueda de empelo son también muy útiles.

Pero en el caso de que este elemento ya se posea, surge pues la pregunta: “Muy bien, yo ya tengo la formación, me he dado a conocer en muchos lugares, tengo la experiencia, me se desenvolver con las nuevas tecnologías de manera aceptable y las utilizo frecuentemente para la búsqueda de un puesto laboral, pero no encuentro empleo. ¿Ahora qué?”

En este caso, y una vez cubiertos los tres elementos generales más importantes a tener en cuenta en la búsqueda de empleo, habrá que prestar atención a otros dos elementos en particular: la inteligencia emocional y la red de contactos, que se comentarán en la segunda parte de este artículo.

Esta entrada está escrita por la psicóloga Paola Borrego a través de su entrada de blog. Para leer la entrada completa entra aquí.

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