Blockchain, la tecnología que revolucionará los recursos humanos

Una de las tecnologías que, sin duda, tendrá relevancia en el futuro y mejorará la gestión del talento va a ser blockchain, que va a tener una presencia relevante en el ámbito de los recursos humanos, más allá de las famosas criptomonedas.

El blockchain (literalmente, cadena de bloques) es una base de datos distribuida que permite transmitir información de una persona a otra de forma segura. Dentro de esa base de datos se almacena toda la información de las transacciones realizadas. La clave que tiene esta tecnología es que este contenido tiene un sellado fiable. Ni siquiera el dueño del documento es capaz de hacer cambio alguno una vez guardado, debido a que la integridad no puede ser comprometida.

Al eliminar intermediarios se ahorran costes en los productos finales y además, es un intercambio más seguro y más fiable porque los registros nunca se borran. Se añaden, se modifican, pero toda la historia la puede ver cualquier persona.

Así, Blockchain va a permitir gestionar la información de forma descentralizada, segura y con mayor credibilidad, por lo que la veremos aplicada a diferentes actividades relacionadas con los recursos humanos. Por ejemplo, desde el punto de vista de la identificación y selección de talento va a evitar que alguien pueda falsear su perfil y CV, ya que, utilizando la tecnología blockchain, será necesario que otros elementos de la cadena (en este caso una universidad o escuela de negocio) validen la información introducida, evitando que, aunque el usuario mantenga el control y la propiedad de la información, pueda ser manipulada de manera unilateral.

De esta forma, gracias a esta tecnología y con un cambio pertinente de normativa, el papel de los registros, de las notarías, de los despachos de abogados y otros actores similares también podrían desaparecer o tendrían que redefinirse.

Entre otras de las funcionalidades de blockchain está la de realizar acuerdos comerciales sin que intermedie nadie, a través de lo que llaman smart contracts. Estos contratos están basados en programación, por lo que no existe interpretación posible. Se ejecutan automáticamente cuando se dan las condiciones programadas.

Otro de los elementos a tener en cuenta son los tokens. Un token es una representación de un activo o de una propiedad dentro de la base de datos que es blockchain y que las empresas tienen guardado. Por ello, la identidad digital es clave para el desarrollo de un blockchain sin intermediarios.

La base inicial fue el intercambio de bitcoins, pero esta red es la que menos futuro tiene para las utilidades que se quieren desarrollar en un futuro. En cambio, ethereum cobra protagonismo, ya que su tecnología es mucho más versátil  que la de bitcoins, más útil, porque no solo puede relejar una cantidad de dinero sino que todo el mundo puede participar sin ningún tipo de censura y de forma inmutable.

Como cada persona o empresa puede reflejar lo que quiera en estas redes, estas están muy colapsadas, ya que no fueron diseñadas para los volúmenes tan altos que están teniendo. En cambio, con blockchain las transferencias internacionales pueden hacerse en unos segundos. Incluso en otros temas más serios como el reporting regulatorio o temas de mercados de capitales se pueden ahorrar bastantes costas y pueden mejorar la calidad del servicio. Sobre todo, por la rapidez en las transacciones a los clientes.

Con blockchain, cualquier persona o empresa puede emitir su propio dinero o tokens a través de una Initial Coin Offering (ICO). Estos tokens pueden servir para adquirir bienes o servicios de la empresa, para participar en el proyecto o para adquirir derechos sobre beneficios futuros. También, claro, se pueden intercambiar por dinero.

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